viernes, 18 de mayo de 2012

Para lograr la inmortalidad

Sri Krishna

Sri Krishna dijo:
"Sólo aquel que no se aflige por esas modificaciones y es ecuánime en el placer o en el dolor logra la inmortalidad". (II.Verso XV).

Así pues, para alcanzar la inmortalidad uno debe estar por encima de todos los cambios. Todas las cosas, personas, situaciones, con las cuales nos encontramos son cambiantes y todos estos cambios están bajo el dominio de la mortalidad. Por lo tanto, el punto es muy claro; para ser inmortal uno debe estar más allá de lo mortal.

Para estar en silencio, no debe haber ningún ruido. Nosotros entendemos todo esto, pero, repetidamente cometemos el error de olvidar esta simple verdad.

¿Por qué, a veces, nos sentimos infelices, miserables? Swamiyí dijo que no debemos dar nuestra mente a nada que sea cambiante, porque eso es miseria. Por consiguiente, cada vez que nos encontramos apesadumbrados, debemos recordar este error: tratar de corregirnos, no deseando en vano, que lo cambiable se vuelva incambiable.

Hay una palabra, Dhira, que significa calma. Ese es el estado mental necesario. ¿Quién es dhira? La persona que puede permanecer tranquila, incluso en una situación de provocación o disturbio; es un hombre calmado.

En una situación que produce ira, lujuria, avaricia, es muy difícil para una persona común permanecer tranquilo; una gran fuerza mental es necesaria.

Una vez un hombre mayor estaba viajando en tren; unos cuantos jóvenes estaban sentados cerca suyo, discutiendo acerca del control de la ira. El hombre dijo muy hermosas palabras sobre el control de la ira: ¡Cuán malo es irritarse con cosas tan insignificantes! Y finalmente dijo que había controlado la ira, que, últimamente, no se enojaba.

Luego de algún tiempo uno de los jóvenes preguntó con mucha formalidad: Oh, buen señor, ¿Usted no se enoja hoy en día? ¡Oh, no! Nadie debería, contestó el señor. Luego de dos o tres minutos otro joven preguntó: ¿Es cierto que usted no se enoja? No, no, no lo hago, contestó el hombre. Después de un rato, el primer joven volvió a decir: Bueno, señor, usted no se enoja ¿no es así? ¡No, te digo que no! ¿Me entiendes? Fue la irritada respuesta y cuando la misma pregunta fue formulada una vez más, ustedes bien podrán imaginar cual fue la reacción.

Por lo tanto, permanecer calmado en una circunstancia provocativa, es realmente difícil, se requiere una profunda comprensión; y cuando uno lo logra es apto para la inmortalidad.

En medio de todos los males, conflictos, contradicciones, cuando podemos estar llenos de una ininterrumpida conciencia del ser inmortal, puede decirse que la inmortalidad ha sido alcanzada.

SWAP
Monje de la Órden de Sri Ramakrishna