martes, 6 de noviembre de 2012

El incentivo

"Cristo el Salvador" obra del Greco

Editorial

"Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la Vida y pocos son los que la hallan". (Lc. 13.24) 

El Bendito Señor Jesús nos está advirtiendo que el camino espiritual que nos lleva a la realización de Dios no es fácil de transitar.

Si estudiamos con atención esta enseñanza, inferimos:

"Estrecha es la puerta", nos está indicando que no podemos pasara a través de ella sin deshacernos primero de muchas cosas inútiles y seguramente muy perjudiciales para el propósito buscado. "Angosto el camino", es un aviso de riesgo; caminar por un lugar desconocido y peligroso requiere una gran concentración y una permanente vigilancia.

Todos sabemos que no hay nada en este mundo que pueda ser logrado sin esfuerzo de nuestra parte, desde la niñez hasta la vejez, cuánto se trabaja, cuánto se sufre y cuántas privaciones y sacrificios son requeridos para el logro de una meta, que no siempre es alcanzada y que no nos lleva a la Vida de la que nos habla Jesús.

¿Qué mueve a una persona a no escatimar esfuerzos para el logro de algo? El interés, el deseo, el anhelo, el cariño por ese objetivo.

Entonces comprendemos por qué todos los grandes santos ponen el énfasis en la necesidad de despertar el amor por Dios y hasta podemos intuir que ese amor es el arma más poderosa para enfrentar las dificultades de "la puerta estrecha y el angosto camino".