sábado, 11 de junio de 2011

La adicción a la droga y el alcohol según el hinduismo


De acuerdo con el hinduismo, el propósito de la vida humana es volverse divino realizando lo Divino que llevamos en nuestro interior. ¿Cómo hacer esto? Controlando la naturaleza externa e interna.

Ahora bien, la adicción a la droga y el alco­hol, trae descontrol al adicto y no le permite manifestar su divinidad interior. Por el contrario, produce efectos contractivos y no le permite progre­sar o crecer. Un adicto se vuelve un esclavo de sus malos hábitos y sufre continuamente.

En el hinduismo la ofuscación, moha, y la embriaguez, mada, son consideradas como ene­migos internos del ser humano. Las drogas como la marihuana, el LSD y otras, producen esta terrible moha, ofuscación, que también se expresa como pérdida de la conciencia, ilusión, etc. Luego viene la degeneración de los tejidos: nervioso y muscu­lar; y el adicto, a menudo, muere prematuramente. Por lo tanto, la droga es una de las peores adic­ciones. El alcohol produce mada, embriaguez. Bajo su influencia la persona se torna arro­gante, sober­bio; padeciendo, por consiguiente, de muy malos resultados.

Además, según el hinduismo, están las con­secuencias del karma, el fruto de las acciones, buenas o malas. ¿Por qué se toma droga o alcohol? Debido al efecto de las malas acciones hechas anteriormente, en esta u otra vida; la persona los experimenta y luego se vuelve adicta. Ahora bien, tomando droga o alcohol se acumula nuevo mal karma, el cual seguramente fructificará en el futuro. Por lo tanto, debe tomarse conciencia y estar alerta para no involucrarse y superar estas debilidades mediante esfuerzos conscientes. Se debe empezar algún día, en al­gún momento. ¿Por qué no inmediatamente? El Bendito Señor Sri Krishna dijo en el Srimad Bha­gavad Guita:

“Uno se debe erguir por sí mismo y nunca rebajarse, porque uno es (puede ser) amigo de sí mismo y también enemigo de sí mismo” (VI, 5).

Se puede pedir sinceramente la gracia de Dios; y Dios Todopoderoso es la misericordia in­finita.
De acuerdo al hinduismo, se deben evitar la mala compañía porque ésta es la causa de la ira, olvido de la meta, pérdida del discernimiento, entre otros. Bajo su influencia las limitaciones au­mentan intensamente.

Sri Ramakrishna decía: “La planta tierna ne­cesita ser protegida por un cerco para evitar que los animales la coman”. 

La sociedad, el gobierno, los maestros, los padres, los líderes religiosos, tienen gran respon­sabilidad en hacer todo lo necesario para controlar y resolver este gran problema social. Esto es parte de su deber, dharma. Prevenir la droga es, seguramente, prevenir el suministro de veneno en el cuerpo social. De otra manera, todos serán afectados, envenenados. Con gran simpatía y actitud de servicio debemos ayudar a los adictos para que puedan superar su debilidad.

Hoy en día, las personas en distintas partes, están tratando conscientemente de controlar la polución del medio ambiente. Tomar droga o alco­hol puede ser considerado como polución del ser humano; y el hinduismo destaca categóricamente su purificación.

Primero debemos tratar sinceramente de re­conocer y comprender la gravedad del problema, luego tomar la solución apropiada para resolverlo y finalmente actuar en consecuencia, adecuada­mente.

Sri Ramakrishna contaba que unos borra­chos querían viajar en bote. Remaron toda la noche y al amanecer descubrieron que estaban girando en el mismo lugar. Habían olvidado levan­tar el ancla. Para lograr cualquier propósito en la vida, realizar un intento sincero, es como levantar el ancla. La sinceridad es todo. 


Por Swami Pareshanandaji Maharaj