viernes, 20 de septiembre de 2013

No hay diferencia entre tú y Yo


MAESTRO (Sri Ramakrishna) a M.: Algunos piensan: "Oh, soy un alma ligada, jamás adquiriré conocimiento y devoción." Pero,  si uno recibe la gracia del Gurú nada tiene que temer. 

Una vez una tigresa atacó una majada de cabras. Al saltar sobre su presa, dio a luz a un cachorro y murió. El cachorro creció en compañía de las cabras. Las cabras comían pasto y el cachorro seguía su ejemplo; ellas balaban, el cachorro también balaba. Gradualmente creció hasta convertirse en un tigre adulto. Un día otro tigre atacó la majada y se quedó asombrado de ver el tigre comiendo pasto. Corrió tras él hasta que lo agarró; entonces el tigre que comía pasto, comenzó a balar. El tigre salvaje lo arrastró hacia el agua y le dijo: "Mira tu rostro en el agua, es exactamente como el mío. Aquí hay un poquito de carne, cómela." Y así diciendo le empujó un poco de carne en su boca, pero el tigre que comía pasto no la tragaba y comenzó nuevamente a balar. Sin embargo, gradualmente comenzó a tomar el gusto de la sangre y acabó por gustar de la carne. Entonces el tigre salvaje le dijo: "Ves, ahora, no hay diferencia entre tú y yo. Ven y sígueme a la selva."

Comer pasto es como gozar de lujuria y codicia. Balar y escapar como una cabra, es portarse como un hombre común. Irse con el tigre feroz es como tomar refugio en el Gurú, que nos despierta a la conciencia espiritual y reconocerlo como nuestro único pariente. Ver el rostro correctamente es conocer nuestro verdadero Ser. 

Del "Evangelio de Sri Ramakrishna"