miércoles, 15 de mayo de 2013

El Maestro Carpintero


Ch'ing, el maestro carpintero, tallaba madera destinada a un sostén para instrumentos músicos. Cuando estuvo terminada, la obra apareció, a todos los que la vieron, como de ejecución sobrenatural y el príncipe de Lu lo interrogó diciendo: —¿Qué misterio hay en tu arte? 

—Ningún misterio, Alteza —replicó Ch'ing—. Y sin embargo hay algo. Cuando me dispongo a hacer tal sostén, guardóme de toda disminución de mi poder vital. Primero reduzco mi mente a una quietud absoluta. Tres días en esta condición, y me olvido de toda recompensa que pueda ganarse. Cinco días, y me olvido de toda fama que pueda adquirirse. Siete días, y pierdo conciencia de mis cuatro extremidades y de mi estructura física. Luego, sin ningún pensamiento de la Corte en mi mente, mi destreza se concentra, y han desaparecido todos los elementos perturbadores de fuera. Entro en algún bosque de montaña, busco un árbol apropiado. Contiene la forma requerida, que después es elaborada. Veo el sostén en mi mente y me pongo a la obra. Fuera de esto, no hay nada. Pongo mi capacidad natural en relación con la de la madera. Lo que se creía ser la ejecución sobrenatural en mi trabajo era debido solamente a esto. 

Chuang Tse