viernes, 1 de noviembre de 2013

Formar la mente

Swami Vivekananda

Swami Vivekananda coincidía con los pensadores contemporáneos al afirmar que la mente, que es el principal instrumento del aprendizaje, merece mayor atención que la que se le prestaba. Formar la mente debe ser la principal prioridad de un estudiante, y no la mera acumulación, memorización y repetición de hechos. A la larga, abarrotar la mente de información, de competencias técnicas y de trivialidades inútiles sólo crea más problemas si esa mente no es alimentada, fortalecida y saneada. No obstante, la formación de la mente en todos sus aspectos brilla por su ausencia en la educación actual.

En el proyecto de Swamiji, aprender a concentrar la mente era el principal objetivo. “Para mí –dijo-, la verdadera esencia de la educación es la concentración de la mente, no el acopio de hechos” (CW, vol. VI, pág. 38). En todo hacer, ya se trate de pensar o de efectuar un trabajo manual, el resultado será tanto mejor cuanto mayor sea el poder de concentración. Y este poder de mantener la mente aplicada a una tarea puede mejorarse. La formación de la mente para la concentración en un objeto específico pasa por varias etapas, la primera de las cuales consiste en aprender a recoger la mente e impedirle que vagabundee. El estudiante entrena su mente para que esté más atenta y sea más “consciente”.

A continuación, el estudiante debe aprender cómo desprender su mente de las distracciones que se imponen a pesar suyo. Luego, simultáneamente, debe dirigir la mente hacia el tema deseado y concentrar en él toda su fuerza mental. Un ejemplo ilustrativo: una lente convexa acumula la luz solar y la concentra en un punto para quemar un trozo de papel. De modo semejante, cuando la mente se concentra adquiere un poder formidable y es capaz de resolver los enigmas del tema que enfoca.

Asimismo, el Swami deseaba que los estudiantes cultivaran su fuerza de voluntad. Según él, la voluntad se desarrolla cuando “la corriente y la expresión de la voluntad se ponen bajo control y se vuelven fructíferos” (CW, vol. IV, pág. 490). La fuerza de voluntad no sólo es necesaria para conducir el proceso de aprendizaje sino también para fortalecer el carácter.


Swami Prabhananda (India)
Concluyó sus estudios universitarios en 1956 e hizo sus votos monásticos definitivos en la Orden de
Ramakrishna en 1966. Se ha desempeñado en varias instituciones educativas gobernadas por la Orden como rector, director administrativo o secretario, además de trabajar a favor del desarrollo rural. En 1983, el Swami fue designado Custodio de la Orden de Ramakrishna. Actualmente preside el Instituto de Cultura de la Misión Ramakrishna en Calcuta. Sus estudios sobre Sri Ramakrishna y la historia de la Orden gozan de gran notoriedad. Ha escrito 14 libros en lengua bengalí y tres en inglés, además de numerosos artículos para diversas publicaciones periódicas.

Fragmento de: perfiles de Educadores
Swami Vivekananda
1863-1902