miércoles, 18 de julio de 2012

Para volvernos aptos

Editorial

Bendito Señor Jesús

Es doloroso, después de muchos años en que pensamos que podríamos cambiar algo de lo que sucede en este mundo o al menos algo en nosotros mismos, descubrir que somos impotentes e incapaces de lograrlo. Confucio dijo: "Todos dicen: 'Yo soy inteligente', pero ninguno sabe escapar de la trampa en la que ha caído". Esta es nuestra condición: sabemos que estamos en una trampa y nada, ni aun la inteligencia, nos ayuda a escapar de esa prisión. También Sri Ramakrishna decía: "Los buitres vuelan muy alto, pero tienen la mirada fija en la tierra, buscando pútrida carroña; del mismo modo, la mente de los llamados eruditos está apegada a la lujuria y las riquezas, y por esa razón no pueden obtener el verdadero Conocimiento".

Swami Vijoyananda dijo: "Según regla general, los individuos mundanos están contentos porque se engañan a sí mismos". La mayoría de nosotros no sabemos que la mente es muy engañosa, por eso debemos agradecer que un Maestro espiritual nos ayude a volvemos conscientes de esos engaños.

Si no podemos cambiar y eso es motivo de gran sufrimiento, no desistamos. Hagamos lo único que nos resulta posible: permanecer fieles. Quizá esta actitud nuestra atraiga la atención del Señor, del mismo modo que atrajo al Bendito Señor Jesús esa mujer enferma que tocó Sus vestiduras en medio de una gran multitud. Él preguntó a sus discípulos: "¿Quién me tocó?" A lo que respondieron: "Maestro, es la multitud que te está apretujando". Pero Jesús respondió: "Alguien me ha tocado porque he sentido que una fuerza salía de mí". Al verse descubierta, la mujer se acercó temblando y echándose a sus pies, contó delante de todos porqué lo había tocado y cómo fue curada instantáneamente. Jesús le dijo entonces: "Hija,tu fe te ha curado, vete en paz".

Permanecer fiel al Ideal a pesar de las dificultades y constantes fracasos es una manera de formar nuestro carácter y volvemos aptos para recibir la gracia del Señor.