lunes, 4 de junio de 2012

Un dulce llamado

Sri Sarada Devi
La Santa Madre Sri Sárada Devi demostró que es posible para todos manifestar la Divinidad en y a través de las actividades diarias. Los detalles de Su vida abren para nosotros la puerta de infinitas posibilidades, que ahora están ocultas en nuestro interior.

La maternidad es la más tierna y pura expresión de amor a nivel humano, la culminación de todo lo bueno, dulce y noble de las relaciones humanas. La expresión de la maternidad también es posible través del cuerpo masculino (y a veces se encuentran ejemplos) porque para esto no es esencial engendrar un hijo. Es verdad que a través del cuerpo femenino la maternidad es más natural, y en eso consiste el privilegio de ser mujer: en tener la capacidad de manifestar espontáneamente el poder de la maternidad (hecho que está muy lejos de la exhibición como un objeto de goce).

La adoración de Sri Ramakrishna por las mujeres era extraordinaria. El depositó en ellas todo el reconocimiento y la confianza. Todas eran, para Él, formas de la Divina Madre. Fueron muy altos su amor y respeto por su madre, por su gurú la Bhairavi Bráhmani, por su consorte espiritudl Sárada Devi y por todas las otras mujeres con quienes tuvo contacto durante su vida. Para él, la Realidad Ultima era su amada Madre Kali.

La vida de la Santa Madre es un suave y dulce llamado de la Eterna Maternidad para hacernos conscientes de nuestro poder y pureza. Su amor a Dios y a los seres humanos, su conocimiento, infinita compasión y simpatía hacia todos, la convierten en una imagen viviente de esa Divina Maternidad. Ella, Sri Sárada Devi, es nuestra Madre.

Rev. Swami Pareshanandaji Maharaj
(Director Espiritual del Hogar espiritual Ramakrishna-Vivekananda Ashrama de la Argentina
Fragmento de su libro "Ramakrishna Vivekananda Vedanta)

El diamante


Decía un monje Zen:
"Cuando se incendió mi casa pude
disfrutar por las noches de una visión
sin obstáculos de la luna"

Shiva Nataraja


El sannyasin (monje) había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. Súbitamente llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo: "¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!"

"¿Qué piedra?", preguntó el sannyasin.

"La otra noche se me apareció en sueños el Señor Shiva", dijo el aldeano, "y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea, encontraría a un monje que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre".

El sannyasin rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra. "Probablemente se refería a ésta", dijo, mientras entregaba la piedra al aldeano. "La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con ella".

El hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan grande como la mano de un hombre. Tomó el diamante y se marchó. Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir. Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al monje y le dijo: "Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este diamante"

Anthony de Mello

domingo, 3 de junio de 2012

Pláticas del Swami Vijoyananda

Reverendo Swami Vijoyanandaji Maharaj

Pregunta: ¿Qué diferencia hay entre alegría y contentamiento?

Respuesta del Swami Vijoyananda: La alegría es un vuelco de bullicio que para producirse necesita de la conexión con lo exterior.· En cambio el contentamiento nace de adentro. Se produce en aquellos seres que no necesitan nada de lo externo ni de lo interno; se genera negando todo lo inútil y da como resultado la paz.

La alegría sólo es igual al contentamiento cuando se convierte en dicha. Del inagotable caudal de amargura que hay en este mundo nace en nosotros el deseo de buscar alegría; pero ... ¿qué pasa? Una vez lograda, la tristeza anterior o tinieblas anteriores se hacen más oscuras. El contentamiento es el estado previo a la plenitud.

Pregunta: Swami Brahmananda decía: Para que cualquier disciplina religiosa sea eficaz, el practicante debe ser veraz en pensamiento palabra y obra. ¿Y en qué consiste la práctica de vashana?

Respuesta del Swami Vijoyananda: En hacer consciente los deseos inconscientes, pero para ello es menester saber qué es lo que los produce y tratar que nuestra investigación no se conforme con dejarlos en la superficie. Generalmente eso nos pasa porque buscamos las causas unilateralmente. Es necesario ahondar con sincero y sostenido esfuerzo.

Pregunta: ¿Cómo sabemos que hemos descubierto la causa del deseo que nos inquietaba?.

Swamiji: Los deseos surgen de memorias de vidas pasadas y hay que aplastarlos sin compasión. Los malos deseos se combaten con buenos y a la inversa; hasta que hacia ambos surge en nosotros una indiferencia feliz.

Si uno y otro es Maya, por fricción se aniquilan. Y si Dios está en el comienzo y en el fin ¿qué no es divino? A Dios hay que sentirlo con todos los órganos vivos, ¿pero quién quiere a Dios? Se conforman apenas con un rayito pudiendo tener el sol. Todos viven pidiéndole a Dios, pero amar a Dios sin pedir nada, lo hace solamente quien renuncia a su yo, mas, ¿quién quiere renunciar a su yo?

El verdadero devoto ni la paz debiera pedir,su rezo debiera ser: ¡Hágase Tu voluntad!, más aún, rogarle al Señor que no se olvide de hacerle sufrir y mucho para así, no olvidarse de Él.

Todos son adultos y me he dado cuenta de la inutilidad de gritar. El trabajo deben hacerlo ustedes, los he 'mordido' bien ya, a no dudar, antes o después despertarán. El antes correrá parejo a la intensidad de anhelo que en ello pongamos y el después, sólo a nuestra modorra podremos cargar.

Se han extrañado, a veces, por qué Santos auténticos maldijeron y hasta se enfurecieron con sus discípulos. Gracias a eso ¡cuántos retornos les han restado!. ..

Hay quien dice: Swamiji, ahora me siento peor que antes, más malo; ¿Acaso no lo sé? Lo he hecho a propósito, les he sacado afuera cuanta carroña había dentro.

Siendo la plenitud misma, la ignoran por haberla manchado de deseos que no se cuidaron de hacerlos conscientes, conocer su raíz y eliminarlos. Sobre el sexo, ni aún en palabras debieran explayarse, máxime desconociendo las fuerzas que actúan, al tratarse ese punto. Contribuye a que se enciendan deseos que luego quedan en el plano subconsciente, vale decir en la superficie sin poder desarraigarlos. Para hacerlos conscientes hay que estar bien despierto. Tapasia (austeridad) es posible cuando se es completamente sincero y veraz; en cambio, el rostro dice una cosa y el interior otra. La mentira se ha enseñoreado y con este engaño no sobornamos a Dios.