miércoles, 11 de diciembre de 2013

Bienaventurados los pobres de espíritu

El Bendito Señor Jesús 

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

En esta bienaventuranza, Cristo habla de la característica principal que el discípulo deberá tener antes de estar preparado para aceptar lo que el maestro iluminado ha de ofrecerle. Deberá ser pobre en espíritu; en otras palabras, deberá ser humilde. Si un hombre tiene orgullo por erudición, riqueza, belleza o linaje, o tiene ideas preconcebidas acerca de lo que es la vida espiritual o acerca de cómo ha de enseñársele, su mente no es receptiva para las enseñanzas superiores. En el Bhagavad-Gita, el evangelio de los hindúes, leemos: "Aquellas almas iluminadas que han realizado la Verdad te instruirán en el conocimiento de Brahman –el conocimiento trascendente de Dios– si te postras ante ellas, las interrogas y las sirves como discípulo."

Según un cuento indio, un hombre acudió a un maestro y le pidió que le convirtiera en discípulo. El maestro, con su discriminación espiritual, comprendió que el hombre no estaba preparado para que se le enseñara. De modo que le preguntó: ¿Sabes qué has de hacer a fin de ser un discípulo?... El hombre no lo sabía, y le pidió al maestro que se lo dijese. –Bien, dijo el maestro, tienes que buscar agua, juntar leña, cocinar y pasar muchas horas de trabajo pesado. También tienes que estudiar. ¿Quieres hacer todo eso?... El hombre le dijo: Ahora sé lo que tiene que hacer el discípulo. Por favor, dime, ¿qué hace el maestro?… –Oh, el maestro está sentado y da instrucciones espirituales en su modo sosegado. –¡Ah. comprendo -dijo el hombre-. En ese caso, no quiero ser un discípulo. ¿Por qué no me conviertes en un maestro?...

Todos queremos ser maestros. Pero antes de que lleguemos a ser maestros, debemos aprender a ser discípulos. Debemos aprender a ser humildes.

"El Sermón del Monte según el Vedanta"
Swami Prabhavananda

martes, 26 de noviembre de 2013

Una invitación sencilla

Sri Ramakrishna

Editorial


Así como para una persona miope el comenzar a usar lentes recetados por un buen especialista, resulta prácticamente un milagro, todo lo que veía desdibujado y lejano ahora lo ve con nitidez, del mismo modo, los que hemos padecido de miopía espiritual y hemos tenido la bendición de conocer a un buen especialista que nos presentó, generosamente, la figura de Sri Ramakrishna, hemos sentido el mismo milagro, porque a través de su vida y enseñanzas, comenzamos a ver con una nueva luz el contorno borroso de la imagen que teníamos de Dios el cual estaba muy lejano y al que recurríamos en momentos de necesidad.

Fue una invitación sencilla y cariñosa a ponernos en contacto con El; esa invitación es para todos, Sri Ramakrishna practicó y alcanzó la meta por varios senderos religiosos (islamismo y cristianismo, entre otros), por lo tanto no es una cuestión de conversión sino de intentar llegar a Dios desde el lugar donde estamos; y la manera de lograrlo es,  como dijo Amado Nervo refiriéndose a Su Evangelio: "Tan profundamente familiar, tan familiarmente profundo".

Quizá no tengamos las condiciones para las grandes hazañas espirituales, pero todos podemos comenzar a entablar un trato familiar con Dios: instalar su imagen en nuestra casa, ofrecerle flores e incienso ... y aunque nos parezca juego de niños, en algún momento sentiremos la necesidad de saludarLo al irnos y también al llegar a la casa; y,  si en medio de las tareas, tenemos un recuerdo amoroso de El, brotará una dulce tibieza en nuestro corazón.

Perseverando en este intento llegaremos a tener la convicción de lo que tantas veces dice Swami Pareshanada: "Debe haber un sincero esfuerzo por lograr una asociación constante y amorosa con Dios dentro del corazón, entonces, la vida humana cobra significado".




sábado, 16 de noviembre de 2013

Simbolismo de Shiva Natarash

Shiva Natarash

Shiva Natarash, el señor de la danza, consolida en una sola imagen muchos significados de la tradición hindú. Este es tal vez el más rico y elegante símbolo del hinduismo. Los hindúes lo utilizan para explicar su existencia y su futuro.

La histórica danza de Shiva se plantea como un baile de destrucción. Según la leyenda, algunos enemigos deseaban destruir a Shiva. Enviaron un enanito llamado el diablo del olvido. El enano era la encarnación del mal. Para combatirlo, Shiva inició su danza cósmica, subyugando al demonio y liberando al mundo. Shiva salta sobre el enano y le aplasta la espalda con un pie.

La danza de Shiva está compuesta por la combinación siempre fluyente de sus cinco actividades. El poder de la creación está representado por la mano derecha en alto y el tambor, sobre el cual toca y produce las vibraciones de las que emanan los ritmos y ciclos de la creación. El poder de mantener está representado por la mano derecha de abajo en un gesto de bendecir o indicación de no temer. El poder de destrucción se muestra a través del fuego que sostiene en su mano izquierda elevada en una pose de media luna. El poder de ocultar es aquel que esconde la verdad, permitiendo así el crecimiento y eventual cumplimiento del destino, representado por el pie derecho parado sobre el demonio postrado. El poder de revelar brinda conocimiento y libera el espíritu. Este está representado por el pie izquierdo levantado y la mano izquierda hacia abajo como una trompa de elefante.

El arco de fuego dentro del cual baila Shiva es el vestíbulo de la conciencia. Conocido también como el corazón lleno de luz del hombre, esta es la cámara central del universo físico. Puede llevar en su cabello una sirena, una calavera, una cobra y/o una luna creciente. Los tres ojos simbolizan el sol, la luna y el fuego o los tres poderes; crear, preservar y destruir. Dos ojos representan el mundo de dualidad mientras que el ojo del medio muestra la visión de no-dualidad. Su sonrisa indica una transcendencia imperturbable. El simbolismo de Shiva Natarash es religión, arte y ciencia fusionados en uno. La eterna danza de Dios de creación, preservación, destrucción y gracia sostiene un entendimiento oculto y profundo de nuestro universo.